6/11/14

Por qué los videojuegos merecen estar en el catálogo de un museo

Aplaudo la idea de que los museos aborden la cultura popular y que se preocupen desde hace años por el diseño interactivo. En casos como el MoMA, esto dio como resultado el generar un espacio de exposición para diversos productos, entre los que se incluyen 14 videojuegos, dignos productos de ser admirados, almacenados e investigados.  La idea de seleccionar piezas interactivas para exponerlas y preservarlas fue en su momento no solo innovadora, si no que ayudó a preservar hitos de la cultura popular. Desde mi punto de vista, eso es precisamente lo que da más valor a una exposición de este tipo. Preservar y mostrar los artefactos que han dado lugar a los videojuegos que hoy conocemos, nos permite entender como han llegado hasta nuestros días, saber en que momento y circunstancias fueron creados y reconocer la influencia que han tenido en nuestras vidas

Anteriormente ya conocimos otros casos, como el Musée du Jeu Vidéo bajo el Grande Arche, en Paris (un gran espacio que nos permitía comprobar la evolución del mundo de las consolas) o el Computerspiele Museum en Berlín (con casi 300 consolas y ordenadores), es por ello que me siento feliz de que tanto software como hardware sean considerados parte de la colección de otros museos, entre ellos uno de los más importantes del mundo.  Tanto consolas como títulos no solo se expondrán, se preservarán en el tiempo y mantendrán, tal y como ocurre con otras obras. Aunque en este último caso, es posible no solo verlos expuestos si no jugar con ellos, y en ocasiones hasta sufrir las largas filas, tal y como se hacía en una maquina de arcade años atrás.

El MoMA ha empezado a introducir en su colección durante los últimos años no solo videojuegos como Pacman o Tetris, iniciaron antes con obras interactivas como la interfaz que utilizan los ordenadores en el programa One Laptop Per Child. Esta y otras adquisiciones que ha introducido el museo parten de la idea de que algunas piezas interactivas deben ser mostradas como elementos artísticos. Por supuesto que la selección de las piezas ha sido un trabajo acordado con un panel de expertos, entre los que se incluyen Kate Carmody, Paul Galloway y Jamin Warren. Directamente relacionado con videojuegos, han contado con expertos de la revista Kill Screen como Kevin Slavin. Todos ellos apostaron por una sola cosa: la calidad. Indudablemente es la calidad lo que prevalece en las piezas seleccionadas de un museo, sea cual sea el medio y las herramientas: pintura, píxeles, lienzos o consolas. Por ello se entiende la decisión de MoMA, de exponer en la exposición a juegos como Sim City 2000 y no a Sim City.

Paola Antonelli describe maravillosamente en su charla en TED, porque los videojuegos pueden ser considerados piezas de exposición de la colección de un museo y estar expuestos a solo dos plantas de distancia de obras de arte tan reconocidas como "Las señoritas de Avignon" de Pablo Picasso o del famoso cuadro "La noche estrellada de Vang Gogh" (uno de mis favoritos). En su TED talk "Why I brought Pac-Man to MoMA", Antonelli resaltó que han comenzado con 14 títulos (considerados de calidad), y la razón por la que no se han adquirido más es porque se aspira a obtener el código!!. Esto es difícil de conseguir, pero no imposible. Con su charla Antonelli responde a las duras criticas recibidas en su momento por la idea de exponer videojuegos, una idea bastante comentada por diversos medios de comunicación, entre ellos el reconocido The Guardian, quién a través de Jonathan Jones se sorprendió del hecho de que un videojuego pudiera estar en la sala de un museo. 
 
Afortunadamente el MOMA no es el último ejemplo que considera que los videojuegos valen la pena exponerse. Existen otros ejemplos que apuestan por ello actualmente, tanto en España como en Gran Bretaña. El Retro Museo Elena Maittia por ejemplo, será uno de los nuevos centros de exposición centrado en ordenar y clasificar videojuegos y ordenadores clásicos. Similar a la idea en Francia, su espacio aún no abierto al público estará dedicado a ofrecer una exposición permanente para que las nuevas generaciones puedan conocer consolas y arcades existentes, aquí una lista de las "piezas" que serán exhibidas en la ciudad de Barcelona. La ciudad de Nottihngham por su parte alberga además el National Media Museum, que incorporará videojuegos a su colección en el 2015, aspirando a convertirse en el centro de cultura del videojuego en Europa.

Al igual que otros objetos de diseño, videojuegos y consolas nos traen gratas experiencias. Y si los juegos están bien diseñados se recuerdan con el tiempo, porque nos trasladan y traen a nuestra mente diferentes espacios y recuerdos.  Son además la expresión moderna que muestra la capacidad humana de fusionar tecnología y un rico diseño, todo en una solo experiencia inmersiva e interactiva

Pero, ¿que es lo que representa un buen diseño y calidad? En la era digital no se ha identificado o aclarado este punto, salvo en métricas heurísticas o en cuotas de mercado. Es difícil describir la calidad cuando se trata de algo que no es "cuantitativo" y casi en su totalidad es "cualitativo"igual que ocurre con el arte. Creo que por este motivo algunos se sorprenden por encontrar videojuegos en salas de museos y algunos más se cuestionan si las piezas - ya sea Street Fighter o la Nintendo DS- puedan ser objetos de una colección. El tiempo dirá si videojuegos, otras obras de arte y otras piezas de diseño de las colecciones de museos crecerán o se desvanecerán
Vosotros, ¿que opináis?


Ruth Contreras

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